La Alcachofa: Poema de un Corazón Oculto
La Alcachofa: Poema de un Corazón Oculto
En tu esplendor, corona púrpura, yace la promesa de un banquete. No te apresures, humilde guardiana, en tu corazón, la dulzura está quieta. ¡Oh, alcachofa, espina y misterio, que guardas celosamente tu secreto! No eres solo una hortaliza; eres la espera, el sabor, el encuentro, el manjar exquisito que mi paladar anhela.
Pero llega el verano y te entregas, abriendo tu corazón, tu tesoro. Dejas caer tus corazas, tus defensas, y estallas en un púrpura esplendoroso. Te conviertes en flor, en cardo gentil, en penacho de seda y de terciopelo. Tu púrpura es un fuego en el jardín, un último suspiro, un secreto a voces.
Ya no eres la espina, ni la muralla, sino la flor que se ofrece al final. El alma de la tierra que estalla, en un adiós de belleza fugaz y un sinfín de emociones. Eres el fin y el principio, el deseo, la belleza que nace de lo comestible. Alcachofa, te honro con mi homenaje, por tu corazón, tu flor, tu ser indescriptible, ahora y siempre.
La belleza de la naturaleza es inimaginable y por ello debemos estar agradecidos a estos bellos seres vivos por regalarnos colores y olores maravillosos.
Fotografía: Natalia Fernández.
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