¡Oh Mi Café! Elixir de los Dioses


Taza de café

¡Oh Mi Café! Elixir de los Dioses

Tu, mi néctar oscuro, eres el elixir de los dioses que cada mañana me resucita y me devuelve a la vida. Con cada sorbo de tu taza, un universo se enciende en mi mente y nuevos planes se tejen sin cesar, mientras me abrazo a mi taza sin pestañear.

Distintos aromas me envuelven, miles de sabores me acogen, me llaman y me tientan. Eres, cada mañana, el abrazo cálido que mi cansada alma comprende y acepta. Desde que despierto, tu fragancia me busca, me persigue, me enamora. Despiertas mis sentidos, ahuyentando la calma y la pereza.

Ritual y Viaje en Cada Taza

En mi taza encuentro el mayor refugio y el más vasto consuelo, mi compañero fiel en cada nuevo duelo. Tus granos, perfectos y pequeños, viajan desde tierras lejanas, y sus historias se tejen en mi mente como enormes telas de araña.

Con cada molienda, se inicia un ritual y mi mente se activa con ese baile de aromas que el aire agita por mi cocina. El agua hirviendo canta como un volcán, un canto ancestral de los duendes del fuego y el agua, unidos a los duendes del aire y la tierra.

Con cada sorbo, un viaje sin igual, un placer abismal a otras vidas, otros mundos y otras realidades más placenteras. Me transportas a tierras lejanas y remotas donde mi alma se perdió en tiempos pasados. En la soledad y el silencio de mi cocina, tu compañía me conforta.

Compañía y Energía

No eres solo una bebida, eres un símbolo de encuentros y amistad, de refugio y de compañía para el solitario. Eres el elixir que los dioses regalaron a los pobres mortales. Vuelvo a la vida, mis sentidos despiertan y mi mente se energiza para continuar.

Fotografía: Natalia Fernández.

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