El manto de la noche
El Manto de la Noche
Llega la noche y con ella ese oscuro y negro manto que lo cubre todo. El cielo se tiñe de una pintura de estrellas que brillan en la lejanía y nos hacen preguntarnos qué habrá más allá de todas esas luces y de esta interminable oscuridad. ¿Estaremos solos? ¿O habrá otros seres preguntándose lo mismo al mismo tiempo que nosotros?
El sol nos ha dejado y la luna, pálida y brillante, nos observa y nos revela los misterios que oculta. Se hace el silencio, solo el viento susurra, el lobo aúlla y el búho nos canta, recordándonos que está ahí, entre los árboles, observando atento con sus grandes ojos todo lo que los nuestros no alcanzan a ver.
La Magia del Sueño
La noche trae consigo enigmas, monstruos y fantasmas, pero a la vez nos envuelve y nos cura con el sueño reparador. La cama nos abraza, las almohadas nos miman y las sábanas nos protegen. La luna nos acoge y el alma descansa, respira y se calma.
De repente, un susurro del viento, hojas que crujen y vuelan, van contando historias. Son las hadas y sus nanas, y solo las mentes despiertas escuchan su canto y entienden que las hojas, primero verdes y luego marrones, representan el ciclo de la vida y el tiempo. Somos efímeros, pero nuestra alma es eterna.
Un Viaje a Otros Mundos
La cama se convierte en un barco que navega por los mares de Morfeo. Los relojes suenan con su imperceptible tic tac, audible solo en el silencio de la noche. Tras la cortina, un universo lleno de aventuras espera, lleno de magia, anhelos y miedos por vencer.
Nuestros ojos se cierran, nuestra mente se libera y nos dejamos llevar en un viaje a otros mundos con las hadas.
Dulces sueños, criaturas.
Fotografía: Natalia Fernández.

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