El Guardián de Escocia: Leyendas y Símbolos del Cardo

 

Cardos

El Guardián de Escocia: Leyendas y Símbolos del Cardo

Paseando por las afueras de Oviedo el fin de semana pasado, me topé con numerosos cardos. Me fascinaron sus bellas formas, algunas casi a punto de florecer en un vibrante púrpura, otras aún de un verde intenso. Esta visión me transportó a viejos viajes a Escocia, donde el cardo es parte fundamental de su cultura y un símbolo nacional.

Durante aquellos viajes, me contaron varias leyendas, una de las cuales narra cómo, durante el reinado de Malcolm I, un grupo de guerreros escoceses fue salvado del ataque inminente de los vikingos. Un invasor, al pisar un cardo con los pies descalzos, gritó de dolor y sus lamentos despertaron a los escoceses, quienes lograron derrotar al enemigo.



Símbolo de la Casa Real y Curiosidades

A partir de entonces, la planta fue apodada "cardo guardián" y adoptada como símbolo del país. En 1470, durante el reinado de Jacobo III, se acuñó en monedas de plata y, a principios del siglo XVI, se incorporó al escudo de armas de la Casa Real de Escocia. También se habla de la Orden del Cardo, una orden de caballería escocesa de la que podríamos hablar en otro artículo.

 

Una Planta con Múltiples Poderes

Es interesante notar que el cardo es también parte del escudo de armas de Nancy, una ciudad francesa en el noreste del país, cuyo lema "non inultus premor" (no puedo ser tocado con impunidad) es similar al de la Orden del Cardo escocesa: "Nemo me impune lacessit".

Existen diferentes variedades de cardo. El "cardo carlina" o "cardo solar" se usa como protector en la tradición popular, por su similitud con el sol. La planta se colocaba en las puertas de casas y establos como amuleto contra enfermedades, rayos y brujas. Sus flores, incluso, se usaban como barómetro: se estiran con el clima seco y se retraen cuando hay humedad.

¡Dios salve al cardo!

Fotografía: Natalia Fernández



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