Flores Silvestres: Tesoros Ocultos
Flores Silvestres: Tesoros Ocultos
En campos verdes, donde el viento danza, nacen las flores, cual joyas de esperanza. Blancas margaritas, como copos de nieve, y rojas amapolas, cual fuego que se atreve.
Violetas tímidas, ocultan su perfume, entre verdes hojas, un suave y dulce lumen. Los pensamientos, con su mirada franca, nos regalan colores, la vida que arranca.
Le sonríen al sol, se mecen con el viento, ignorando al mundo, su pena y su lamento. Simples y perfectas, en su humilde ornamento, pura belleza natural, en cada momento.
Oh, flores del campo, tesoros silvestres, vuestra belleza conmueve, mi alma en ti se encuentra. En cada pétalo, un mensaje se encierra, de vida y de esperanza, que mi alma renueva.
Un Canto a la Madre Naturaleza
Cada flor es un verso, cada hoja una canción, que la Madre Tierra canta con su corazón. El diente de león, una bola de algodón, que se desvanece al soplo, en un tierno adiós. El trébol de cuatro hojas, una promesa de suerte, que en el campo se esconde, desafiando a la muerte. La amapola roja, en su breve fulgor, nos recuerda que la vida es efímera, mas llena de amor. La manzanilla, con su dulce aroma, nos regala calma, en el alma que toma. Y el cardo púrpura, con su fuerte armadura, nos enseña a ser valientes, ante la amargura. Gracias, querida Madre Tierra, por tanta belleza, por los colores que pintas con tu naturaleza. Por recordarnos que en lo simple y lo pequeño, se halla la verdadera magia y el más hermoso sueño.
Fotografía: Natalia Fernández

Comentarios